Oposición desde las necesidades
Desde hace mucho tiempo que terminó la denominada transición a la democracia, un concepto inventado por el gobierno militar y bien recibido por el primero de la concertación, como una manera de asumir los primeros que el país no vivió en un estado democrático normal durante largo tiempo.
Luego de constantes luchas por establecer gobiernos que sirvieran a la reconstricción político y social de Chile, la concertación y la oposición han sido protagonistas ineludibles de la contingencia nacional en este nuevo proceso democrático desde comienzos de los '90.
en efecto, la derecha ha tratado de conciliar su idosincracia con las necesidades de las personas, y ante algunas importantes falencias ocurridas en las administraciones falangistas, ha arremetido y llegado a conseguir acercarse a su propósito, llegando a afianzarlo con la aparición de Joaquín Lavín, quien casi se convierte en Presidente de la República.
La oposición supo aprovechar los problemas sobre delincuencia y cesantía, afianzando su compromiso de resolver las necesidades de la gente, como versaba el discurso gremialista en todas las campañas.
La era Lagos, la cual contó con una fuerte ofensiva comunicacional, enfrentó duramente los desafíos impuestos por la derecha y así la concertación llegó a recuperar gran parte de la confianza que varios ciudadanos habían perdido durante la administración Frei.
Hoy en día, la oposición pretende mantener una visión crítica sobre los anuncios y hechos del gobierno, como mostrando que se han agotado los recursos sobre cómo crear una oposición constructiva. Incluso se detecta una crisis en los mecanismos sobre como construir y desarrollar oposición en quienes precisamente tienen esta tarea desde el Ejecutivo.
En ese panorama algo débil para los representantes de las opiniones públicas desde el Congreso, es necesario plantear la inquietud de que si corresponde buscar nuevas alternativas para construir oposición, o bien crearla desde nuestras propias organizaciones.
Algo parecido a lo que pretendieron hacer los escolares secundarios antes de dejarse asesorar por estamentos políticos.
Nuestras instituciones son el embrión de nuevas ideas, muchas de ellas en proceso de maduración, que caminan hacia la efectividad de cambios importantes.
La enseñanza básica, la enseñanza media, la educación superior, el trabajo, la familia, las organizaciones comunitarias, las organizaciones de ayuda social; todas las argupaciones humanas constituyen vetas de nuevas ideas, y es necesario potenciarlas, ponerlas en práctica y presionar inteligentemente.
Los pequeños escolares secundarios comenzaron el camino a la efectividad de una organización sólida en cuanto a exigir el respeto por los derechos de cada ciudadano.
Ahora corresponde a otras organizaciones aprender a fortalecer sus estructuras de manera que ante la ausencia de una efectiva oposición que construya y aporte al crecimiento social, afiance una verdadera oposición emanada directamente de las necesidades de todos los chilenos.
Luego de constantes luchas por establecer gobiernos que sirvieran a la reconstricción político y social de Chile, la concertación y la oposición han sido protagonistas ineludibles de la contingencia nacional en este nuevo proceso democrático desde comienzos de los '90.
en efecto, la derecha ha tratado de conciliar su idosincracia con las necesidades de las personas, y ante algunas importantes falencias ocurridas en las administraciones falangistas, ha arremetido y llegado a conseguir acercarse a su propósito, llegando a afianzarlo con la aparición de Joaquín Lavín, quien casi se convierte en Presidente de la República.
La oposición supo aprovechar los problemas sobre delincuencia y cesantía, afianzando su compromiso de resolver las necesidades de la gente, como versaba el discurso gremialista en todas las campañas.
La era Lagos, la cual contó con una fuerte ofensiva comunicacional, enfrentó duramente los desafíos impuestos por la derecha y así la concertación llegó a recuperar gran parte de la confianza que varios ciudadanos habían perdido durante la administración Frei.
Hoy en día, la oposición pretende mantener una visión crítica sobre los anuncios y hechos del gobierno, como mostrando que se han agotado los recursos sobre cómo crear una oposición constructiva. Incluso se detecta una crisis en los mecanismos sobre como construir y desarrollar oposición en quienes precisamente tienen esta tarea desde el Ejecutivo.
En ese panorama algo débil para los representantes de las opiniones públicas desde el Congreso, es necesario plantear la inquietud de que si corresponde buscar nuevas alternativas para construir oposición, o bien crearla desde nuestras propias organizaciones.
Algo parecido a lo que pretendieron hacer los escolares secundarios antes de dejarse asesorar por estamentos políticos.
Nuestras instituciones son el embrión de nuevas ideas, muchas de ellas en proceso de maduración, que caminan hacia la efectividad de cambios importantes.
La enseñanza básica, la enseñanza media, la educación superior, el trabajo, la familia, las organizaciones comunitarias, las organizaciones de ayuda social; todas las argupaciones humanas constituyen vetas de nuevas ideas, y es necesario potenciarlas, ponerlas en práctica y presionar inteligentemente.
Los pequeños escolares secundarios comenzaron el camino a la efectividad de una organización sólida en cuanto a exigir el respeto por los derechos de cada ciudadano.
Ahora corresponde a otras organizaciones aprender a fortalecer sus estructuras de manera que ante la ausencia de una efectiva oposición que construya y aporte al crecimiento social, afiance una verdadera oposición emanada directamente de las necesidades de todos los chilenos.
