Tuesday, December 26, 2006

Coro ULS

Sunday, October 15, 2006

Los revolucionarios pasaron de moda

Los revolucionarios pasaron de moda.
No hay ya razón alguna para combatir los incesantes abusos del capitalismo mediante marchas y caminatas que nunca logran ejercer la presión debida, porque se infiltran no sólo subversivos o antisociales sino también banderas e ideologías políticas estropeándolo todo.
Para muestra un botón. La ofensiva estudiantil secundaria se debilitó en una primera instancia durante los comienzos del gobierno de Bachelet debido a la intolerable intromisión de los partidos políticos, quienes se sienten dueños de enseñar y conducir lineamientos sobre cómo se debe ejercer presión.
Como si los partidos fueran tan capaces de afianzar una efectiva oposición a las falencias de los gobiernos.
Alguien que en sus comentarios me diga por lo menos una sóla vez en la que una coalición política permitió reducir algún abuso emanado desde las autoridades.
Algún partido o parlamentario que haya iniciado revoluciones sin el interés de figurar ante las cámaras para potenciar su imagen de héroe.
Alguien seguramente resaltará la "heroica" acción de la Concertación durante el fin de la dictadura de Pinochet, que terminó con el triunfo del NO y la vuelta a la democracia.
¿De qué hablamos? Pinochet fue el único dictador que dejó el poder constitucionalmente. Nadie lo derrocó. Nadie logró despojarlo de sus poderes sino sólo su debilitamiento físico y mental posterior.
Aún así, los verdaderos revolucionarios todavía creen en mecanismos arcaicos para ejercer presión, que no traen otra consecuencia sino el descontento y desaprobación social, así como también caos en las calles y caos en las ideologías brillantes y nacientes, que mueren impunemente bajo la poderosa metralleta de las banderas políticas.
Un revolucionario engendra ideas de cambio, pero si se mueve dentro del escenario social como un mero soñador, tarde o temprano se verá abatido por las armas del sistema.
Alguien quizás me diga que vale la pena luchar porque aunque en una primera instancia no se consigan los objetivos trazados, al menos se iniciará un camino que puede alcanzar ALGÚN DÍA el propósito central.
No obstante hay muchos cambios que requieren soluciones urgentes y no es necesario acabar con monumentos o enfrentarse "divertidamente" con los carabineros como para acelerarlos.
¡Conciencia!, señores. Conciencia de la fuerza de nuestras voluntades y de nuestra inteligencia. Conciencia de la fuerza de nuestras organizaciones y de nuestros roles. De los roles que nos competen. Hay demandas por el cumplimiento de derechos humanos, pero no los hay por los deberes sociales.
Por ahí debemos comenzar para idear un nuevo, inteligente, moderno y al fin efectivo mecanismo de revolución.

Saturday, August 05, 2006

El valor de lo invalorable

Me marcó la experiencia de darme cuenta de que la gente es estúpida...
Esa es la frase más cuerda que dijo el vocalista de Los Prisioneros, Jorge González.
En efecto. Me marcó profundamente la experiencia de darme cuenta de que la gente no sabe apreciar lo que debe apreciar, y que sin embargo se detiene a admirar lo que está muy lejos de ser admirable.
En mi cortísima experiencia como aprendiz de periodista (nunca llegaré a serlo), me han marcado muchísimos encuentros con personas y situaciones altamente valiosas. Muchísimos más rescatables que ir a conocer un medio de comunicación a Santiago o jugar a ser periodista de radio o televisión en medios regionales, sin brillar mucho en clases.
Me ha marcado la experiencia de conocer a personas tan abnegadas y contanto empuje, tan inteligentes, tan brillantes las cuales me han enseñado mucho, sin ellos darse cuenta de que lo han hecho.
Yo voy a detenerme a valorar lo que realmente se debe valorar, y que muy pocos estudiantes de Periodismo se molestarían en valorar.
Conocí a un escultor en Coquimbo, que vive en el cerro, en una casa muy humilde, llena de tesoros, llena de arte. Un verdadero mundo de cultura en Coquimbo, en uno de sus cerros con calles a medio pavimentar y con niños semidesnudos jugando a ser felices.
¿Era necesario construir monumentos costosos y llenos de lujo, cuando había ya una pequeña ola de cultura en nuestras propias calles?
Su casa era un paraíso. Un armonioso museo. Una avenida de colores y formas que cualquier calle adornada con palmeras podría envidiar.
Como olvidar la experiencia de haber conversado con ese vendedor de pasteles en La Calera. Él resumía su visión de política de una manera tan simple, tan bella, tan razonable, tan cotidiana. "Para mí, el pan, es política".
Se los dejo como tarea, futuros periodistas.
En medio de tanta gente que presume más de lo que ofrece, voy a admirar al Padre Jerónimo. El único cura redentorista(congregación religiosa para la cual trabajo los sábados)verdaderamente piadoso que yo haya conocido. Me acuerdo cuando me invitó a comprar cholgas a Angelmó, para hacer hora y mientras un paciente del Hospital de Puerto Montt era derivado a una sala de recuperación. Como a las 12 de la noche, regresamos al hospital, mientras varios otros curas redentoristas de seguro estaban en sus comunidades viendo TV cable, el padre Jerónimo estaba orando junto a ese enfermo y dándole la unción.
Cuantas experiencias. Cuanta gente realmente valiosa.
Ese chofer de microbuses en Punta Arenas, que, según dicen, perdió un hijo y por eso saluda con sonrisas a los estudiantes que ocupan su vehículo.
Ese amigo mío homosexual que me confesaba querer tener amigos hombres heterosexuales y no solamente gays.
Ese documentalista municipal que ideó un maravilloso proyecto de recuperación histórica en mi ciudad, para que el crédito y los aplausos se los llevara la tan respetable autoridad.
Puedo seguir. Pero prefiero quedarme con la idea de que enjuiciarán lo que acabo de escribir tan sólo con la frase "no estoy de acuerdo", y que el mundo seguirá valorando lo que carece de valor profundo.

Friday, July 07, 2006

Oposición desde las necesidades

Desde hace mucho tiempo que terminó la denominada transición a la democracia, un concepto inventado por el gobierno militar y bien recibido por el primero de la concertación, como una manera de asumir los primeros que el país no vivió en un estado democrático normal durante largo tiempo.
Luego de constantes luchas por establecer gobiernos que sirvieran a la reconstricción político y social de Chile, la concertación y la oposición han sido protagonistas ineludibles de la contingencia nacional en este nuevo proceso democrático desde comienzos de los '90.
en efecto, la derecha ha tratado de conciliar su idosincracia con las necesidades de las personas, y ante algunas importantes falencias ocurridas en las administraciones falangistas, ha arremetido y llegado a conseguir acercarse a su propósito, llegando a afianzarlo con la aparición de Joaquín Lavín, quien casi se convierte en Presidente de la República.
La oposición supo aprovechar los problemas sobre delincuencia y cesantía, afianzando su compromiso de resolver las necesidades de la gente, como versaba el discurso gremialista en todas las campañas.
La era Lagos, la cual contó con una fuerte ofensiva comunicacional, enfrentó duramente los desafíos impuestos por la derecha y así la concertación llegó a recuperar gran parte de la confianza que varios ciudadanos habían perdido durante la administración Frei.
Hoy en día, la oposición pretende mantener una visión crítica sobre los anuncios y hechos del gobierno, como mostrando que se han agotado los recursos sobre cómo crear una oposición constructiva. Incluso se detecta una crisis en los mecanismos sobre como construir y desarrollar oposición en quienes precisamente tienen esta tarea desde el Ejecutivo.
En ese panorama algo débil para los representantes de las opiniones públicas desde el Congreso, es necesario plantear la inquietud de que si corresponde buscar nuevas alternativas para construir oposición, o bien crearla desde nuestras propias organizaciones.
Algo parecido a lo que pretendieron hacer los escolares secundarios antes de dejarse asesorar por estamentos políticos.
Nuestras instituciones son el embrión de nuevas ideas, muchas de ellas en proceso de maduración, que caminan hacia la efectividad de cambios importantes.
La enseñanza básica, la enseñanza media, la educación superior, el trabajo, la familia, las organizaciones comunitarias, las organizaciones de ayuda social; todas las argupaciones humanas constituyen vetas de nuevas ideas, y es necesario potenciarlas, ponerlas en práctica y presionar inteligentemente.
Los pequeños escolares secundarios comenzaron el camino a la efectividad de una organización sólida en cuanto a exigir el respeto por los derechos de cada ciudadano.
Ahora corresponde a otras organizaciones aprender a fortalecer sus estructuras de manera que ante la ausencia de una efectiva oposición que construya y aporte al crecimiento social, afiance una verdadera oposición emanada directamente de las necesidades de todos los chilenos.